Tag

  • Recientemente en un proceso de gestión del cambio con un equipo, se nos ocurrió hacer llegar una serie de cuestiones a todos los miembros, incluidos los jefes. Entre ellas estaba la siguiente: ¿Qué palabra o frase te gustaría oírle a tu jefe? Y cómo no, las respuestas fueron sorprendentes: - ¿Te ayudo? - Tienes la razón - Buen trabajo - Gracias - Cuenta conmigo - Buen trabajo, te invito a un café - ¿Qué necesitas para estar mejor? - Perdón - Cierto, estoy equivocado Y ante esto ¿qué podemos decir? ¿Qué sucede cuando a una persona le nombran “jefe”? ¿Por qué dejan de hacer lo que tal vez le gustaría que le hicieran? En un artículo de la Harvard Business Review escrito por Tomas Chamorro-Premuzic, se afirma “Unfortunately, the more s

  • ¿Por qué todos los jefes se quejan de que no se les reconoce su trabajo, logros o esfuerzo pero por otro lado presumen de sí hacerlo con sus respectivos equipos? ¿Qué dirían sus respectivos equipos? Seguramente lo mismo. ¿Por qué empleamos casi un 80% de nuestro feedback para corregir y un 20% para felicitar? (es la media que he extraído de los seminarios y talleres realizados). ¿Cuál de los siete tipos de feedback solemos usar, no sólo en nuestra trabajo, sino con nuestra pareja, familia, hijos o compañeros? Cuando un jefe se relaciona con sus empleados sólo lo hace para dos cosas: dar instrucciones y posteriormente dar feedback (a menos que siempre se hiciera perfecto o al capricho del susodicho jefe). Y aquí está la clave de cómo la motivación puede empezar a

Etiquetas: ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *