Tag

  • Este segundo vídeo-resumen, nos muestra cómo una vez que Antana Mockus (ver “Liderazgo Político (I): un culo que generó el cambio") generó una transformación en las creencias y las actitudes de los ciudadanos, la segunda parte del cambio, fue el transformar las infraestructuras a través del urbanismo. El político que lo llevó a cabo fue Enrique Peñalosa, el cual había perdido anteriormente contra Antana, pero en estas decidió abandonar la política de partido y se lanzó como independiente. Para los urbanistas, Peñalosa propone “equidad a través del diseño urbano, quiere crear una ciudad democrática, construyendo parques, andenes, vías para bicicletas, un sistema de buses y buenos colegios, bibliotecas…” Aspectos que me atrevería a destacar en la reflexió

  • Gustavo Medina, director de Inventiaplus, fue el encargado de exponer un ejemplo concreto de una empresa que, “facturando conocimiento e intangibles, vendiendo lo que sabemos”, ha logrado crecer en la adversidad. Narró cómo la entidad nació vinculada al vivero de empresas del Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), pidiendo dinero prestado para comprar los dos primeros ordenadores. “En 2008 éramos 6 personas en un garaje de Telde. Dos años después hemos triplicado y ya somos 20 trabajadores”, matizó. (Pinchar para ver vídeo) En este corto pero fructífero espacio de tiempo, Gustavo Medina ha detectado las claves que impiden el crecimiento en este sector. Por una parte, el desinterés de los inversores, que no apue

  • Pinchar para ver vídeo “Nuestra aspiración debe ser competir con Finlandia por el primer puesto en Educación y con Suiza en eficacia. Lo contrario es tener espíritu de perdedores. El cambio requiere tiempo, por eso nos podemos permitirnos el lujo de esperar más”, dijo el presidente de Domingo Alonso, Sergio Alonso, quien tomó la palabra para exponer algunas medidas a incluir en esa ‘Hoja de Ruta ante la crisis’. “¿Queremos aspirar a los primeros puestos en lo económico, en lo cultural, en la defensa de los derechos democráticos, en el terreno de la ética, o por el contrario, hacia la falta de competencia e incentivos, hacia el inmovilismo, el partidismo radical, hacia el desprecio a la inteligencia y a la protección de la incompetencia? Yo me apunto a la direcc

  • (Pinchar para ver vídeo) Tras la cena, los protagonistas de la segunda edición de ADN Conferencias se sometieron a las preguntas de los asistentes a las jornadas que cuestionaron, entre otras cosas, la lidia del sector empresarial y el político, la mala política de recursos humanos en las empresas, el nulo respeto a la propiedad intelectual e industrial en China, la escasa apuesta por la innovación tecnológica, y la ausencia de principios y valores. Sanjuán criticó que la política “haya invadido espacios que no debía invadir”. “no te puedes llevar mal con los políticos”, lamentó. Sostuvo, por otra parte, que la necesidad de que las empresas canarias salgan al exterior no debe entenderse exclusivamente como una medida frente a la crisis, sino que la internacionalizac

  • Desde hace mucho tiempo he venido escuchando numerosos argumentos en contra de los funcionarios: excesiva cantidad, mala calidad en el servicio, ausencia de su puesto de trabajo, poca eficiencia, excesiva burocracia, etc. Y a decir verdad, algo de todo esto he podido experimentarlo en mi propia persona. Sin embargo, una reciente conversación con un alto funcionario de la administración central me hizo cuestionar, o mejor dicho, matizar, dichos argumentos. A ello se unió un interesante artículo (“Radiografía de los funcionarios en España – El País – 28/5/10) que me ayudó en mi análisis de la situación actual. Esta persona muy amablemente me preguntó: “Juan, ¿los médicos, policías, bomberos, fiscales y abogados del estado son funcionarios?”. “Sí” le contesté, a

  • ¿Nos suena esta escena? ¿Acaso no la hemos vivido cuando hemos ido a alguna institución pública? Parece que no existimos. También existe en alguna empresa en donde existen los llamados “reinos de taifas”: este es mi terreno y no me importa lo que les sucede a otros. Yo salvo mi trasero, y que cada uno se resuelva su problema. ¿Qué genera esto en las organizaciones? Sin duda, cuando es de cara al público es más frecuente encontrarlo en la administración pública, ya que falta una regla primordial: “acción – consecuencia”: qué importa lo que haga, si no me va a suponer ninguna consecuencia. En cambio en las empresas, tan pronto descubran que se trata mal y se pierden clientes, hay consecuencias. Pero en lo público no. ¿Hasta cuándo? Lo curioso es que los personajes

Etiquetas: , , , , , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *