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  • Las elecciones celebradas el pasado 20 de diciembre han dejado una situación inmanejable. Nadie puede gobernar por sí solo. Los acuerdos resultan insuficientes y hasta contradictorios. Existe una parálisis. Sin embargo, hay una solución. Supone llevar a cabo un cambio adaptativo, es decir, un cambio en la forma de pensar, pero sobre todo de negociar. Por cultura arrastramos un estilo en la forma de negociar basada en las “posiciones”, es decir, mi victoria se basa en la pérdida del otro, y viceversa. Ello desemboca en la confrontación y muchas veces en parálisis o en una guerra. Sin embargo, la Universidad de Harvard en los 80 estableció el Método de Negociación por “intereses”, lo que suponía un enfoque totalmente distinto. Veamos un ejemplo histórico. En 1.978 s

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